Nuevas obligaciones fiscales para grupos empresariales
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Un nuevo reglamento para la tributación global
Se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado el Reglamento del Impuesto Complementario, una norma que desarrolla la ley que establece una imposición mínima global para grupos multinacionales y nacionales de gran magnitud. Con este impuesto, España sigue las directrices de la OCDE y la Unión Europea, que buscan evitar la erosión de bases imponibles y garantizar que las grandes empresas tributen en proporción a sus beneficios.
¿Quiénes deben pagar el impuesto?
El reglamento especifica que este tributo se aplicará a grupos empresariales cuya facturación consolidada supere los 750 millones de euros en al menos dos de los últimos cuatro ejercicios fiscales.
No obstante, quedan excluidas del impuesto ciertas entidades, como:
Fundaciones y organizaciones sin ánimo de lucro que solo realicen actividades auxiliares.
Mutuas de seguros sujetas a regulación específica.
Fondos de pensiones y vehículos de inversión colectiva que ya tributan bajo regímenes diferenciados.
Cómo se calcula la tributación mínima
El Reglamento del Impuesto Complementario detalla los criterios para calcular la base imponible y ajustar la carga fiscal de los grupos afectados. Entre los aspectos clave destacan:
Créditos fiscales y su deducibilidad, estableciendo límites según su naturaleza.
Impuestos diferidos, con normas para evitar su uso como herramienta de reducción artificial del impuesto.
Corrección de desajustes contables entre jurisdicciones, garantizando una tributación coherente.
Estos mecanismos buscan evitar que las multinacionales empleen estructuras fiscales complejas para eludir impuestos.
Obligaciones fiscales y plazos clave
Las empresas sujetas al Impuesto Complementario deberán cumplir con varias obligaciones, entre ellas:
Presentar una declaración informativa sobre su tributación mínima.
Autoliquidar el impuesto en los plazos establecidos en la normativa.
Acogerse, en ciertos casos, a un régimen simplificado hasta el 1 de julio de 2030.
El reglamento fija además los plazos para la primera presentación de la declaración y la autoliquidación del impuesto para aquellas empresas que entren por primera vez en su ámbito de aplicación.
Una regulación alineada con los estándares internacionales
España se suma así a otros países que han adoptado regulaciones para garantizar que las grandes empresas tributen de manera justa. Este impuesto sigue los principios del Pilar 2 de la OCDE, cuyo objetivo es evitar la competencia fiscal desleal entre países.